Mi Ultimo Adios por Dr Jose Rizal
April 18th, 2008Adios, Patria adorada, regin del sol querida,
Perla del Mar de Oriente, nuestro perdido eden,
A darte voy, alegre, la triste, mustia vida;
Y fuera mas brillante, mas fresca, mas florida,
Tambien por ti la diera, la diera por tu bien.
En campos de batalla, luchando con delirio,
Otros te dan sus vidas, sin dudas, sin pesar.
El sitio nada importa: cipres, laurel o lirio,
Cadalso o campo abierto, combate o cruel martirio.
La mismo es si lo piden la Patria y el hogar.
Yo muero, cuando veo que el cielo se colora
Y al fin anuncia el dia, tras lobrego capuz;
Si grana necesitas, para tenir tu aurora,
i Vierte la sangre mia, derremala en buen hora,
Y durela un reflejo de su naciente luz!
Mis suenos, cuando apenas muchacho adolescente,
Mis suenos cuando joven, ya lleno de vigor,
Fueron el verte un dia, joya del Mar de Oriente,
Secos los negros ojos, alta la tersa frente,
Sin ceno, sin arrugas, sin manchas de rubor.
EnsueοΏ½o de mi vida, mi ardiente vivo anhelo.
i Salud! te grita el alma que pronto va a partir;
i Salud! iah, que es hermoso caer por darte vuelo,
Morir por darte vida, morir bajo tu cielo,
Y en tu encantada tierra la eternidad dormir!
Si sobre mi sepulcro vieres brotar, un dia,
Entre la espesa yerba, sencilla humilde flor,
Acercala a tus labios y besa el alma mia,
Y sienta yo en mi frente, bajo la tumba fria,
De tu ternura el soplo, de tu holito el calor.
Deja a la luna verme, con luz tranquila y uave;
Deja que el alba envie su resplandor fugaz;
Deja gemir al viento, con su murmullo grave;
Y si desciende y posa sobre mi cruz un ave,
Deja que el ave entone su centico de paz.
Deja que el sol, ardiendo, las lluvias evapore
Y al cielo tornen puras, con mi clamor en pos;
Deja que un ser amigo mi fin temprano Ilore;
Yen las serenas tardes, cuando por me alguien ore,
Ora tambien, oh patria, por mi descanso a Dios.
Ora por todos cuantos murieron sin ventura;
Por cuantos padecieron tormentos sin igual;
Por nuestras pobres madres, que gimen su amargura;
Por huerfanos y viudas, por presos en tortura,
Y ora por ti, que veas tu redencion final.
Y cuando, en noche oscura, se envuelva el cementerio,
Y solos solo muertos queden velando alle,
No turbes su reproso, no turbes el misterio:
Tal vez acordes oigas de c etara o salterio;
Soy yo, querida Patria, yo que te canto a tu.
Y cuando ya mi tumba, de todos olvidada,
No tenga cruz ni piedra que marquen su lugar,
Deja que la are el hombre, la esparza con la azada,
Y mis cenizas, antes que vuelvan a la nada,
En polvo de tu alfombra que vayan a formar.
Entonces nada importa me pongas en olvido;
Tu atmosfera, tu espacio, tus valles cruzaro;
Vibrante y limpia nota sere para tu oido:
Aroma, luz, colores, rumor, canto, gemido,
Constante repitiendo la esencia de mi fe.
Mi Patria idolatrada, dolor de mis dolores,
Querida Filipinas, oye el postrer adios.
Ahi, te dejo todo: mis padres, mis amores.
Voy donde no hay esclavos, verdugos ni opresores;
Donde la fe no mata, donde el que reina es Dios.
Adios, padres y hermanos, trozos del alma mia,
Amigos de la infancia, en el perdido hogar;
Dad gracias, que descanso del fatigoso dia;
Adios, dulce extranjera, mi amiga, mi alegria;
Adios, queridos seres. Morir es descansar.
Originally posted Dec 29, 2002 at emanila*pilipino







